La provincia de Alicante cerró el segundo trimestre de 2025 con una notable mejora en sus cifras de empleo. Según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al periodo de abril a junio, el número de ocupados ascendió a 922.900 personas, lo que supone una ganancia de 28.700 empleos respecto al trimestre anterior. Al mismo tiempo, el desempleo se redujo en 13.600 personas, situándose en 118.500 parados.
Estos datos consolidan una tendencia positiva en el mercado laboral alicantino durante los meses de primavera, una época en la que la actividad económica suele acelerarse de forma natural por el inicio de la temporada turística y la mayor demanda en sectores de servicios. Sin embargo, los resultados no son uniformes en todos los sectores productivos de la provincia.

Qué dicen los datos de la EPA para Alicante
La EPA es la principal estadística de referencia para medir el empleo y el desempleo en España. Se elabora trimestralmente por el Instituto Nacional de Estadística y permite comparar la evolución del mercado laboral entre provincias, comunidades autónomas y el conjunto del país.
En el caso de Alicante, los datos del segundo trimestre de 2025 muestran que la ocupación supera por primera vez o se acerca a umbrales históricamente elevados para la provincia, con casi 923.000 personas trabajando. La reducción del paro hasta las 118.500 personas también es un indicador relevante, aunque conviene recordar que la EPA mide el desempleo de forma diferente a los registros del SEPE, por lo que las cifras no son directamente comparables con las listas de paro registrado.
Sectores que ganan empleo y sectores que retroceden
No todos los sectores de la economía alicantina evolucionaron de la misma forma durante el segundo trimestre. Según la información disponible, la industria registró un aumento del empleo, lo que supone una señal positiva para un sector que en los últimos años ha atravesado dificultades en algunas comarcas de la provincia, especialmente en el calzado y el textil.
Por el contrario, la agricultura y la construcción registraron descensos en el número de ocupados. En el caso de la agricultura, los retrocesos pueden estar relacionados con la estacionalidad de los cultivos y con las dificultades que arrastra el campo alicantino en determinadas campañas. La construcción, por su parte, es un sector que en la provincia ha mostrado señales mixtas en los últimos trimestres, con actividad en algunas zonas y paralización en otras por motivos urbanísticos o financieros.
El sector servicios, aunque no se detalla de forma específica en los datos disponibles, es el motor principal del empleo en Alicante y previsiblemente el que más contribuyó al incremento neto de ocupados, dado el arranque de la temporada turística en estos meses.
El peso del turismo en el empleo de primavera y verano
El segundo trimestre del año coincide con el inicio de la temporada alta en la Costa Blanca y en la ciudad de Alicante. La llegada de visitantes nacionales e internacionales activa la hostelería, el comercio, el transporte y otros servicios vinculados al ocio y al turismo. Este efecto estacional explica en parte el repunte de la ocupación entre abril y junio, aunque también implica que una parte de los empleos generados tienen carácter temporal.
La provincia de Alicante es uno de los destinos turísticos más importantes de España, y su mercado laboral refleja con claridad esa dependencia estacional. El reto estructural sigue siendo reducir la brecha entre los trimestres de mayor actividad y los meses de menor demanda turística, cuando el empleo tiende a contraerse.
En este contexto, iniciativas como las que impulsa la Diputación de Alicante para financiar proyectos de empleo y lucha contra la despoblación cobran especial relevancia, ya que buscan diversificar la actividad económica más allá de los núcleos urbanos y turísticos.
Contexto económico y comparativa provincial
Alicante es la segunda provincia de la Comunitat Valenciana por volumen de población y actividad económica. Su mercado laboral tiene características propias: alta presencia del sector servicios, peso relevante de la industria del calzado y el mármol en comarcas interiores, y una economía costera muy vinculada al turismo residencial y vacacional.
La mejora del empleo en el segundo trimestre se produce en un contexto en el que la inversión pública y privada en la provincia sigue siendo objeto de debate. Tal y como recoge el análisis sobre el déficit de inversión del Consell en Alicante, la provincia ha reclamado históricamente un mayor equilibrio en la distribución de recursos autonómicos, lo que también tiene implicaciones directas sobre la creación de empleo a largo plazo.
Qué significa este dato para los alicantinos
Para los residentes en la provincia, una reducción del desempleo y un aumento de la ocupación son señales positivas que pueden traducirse en mayor consumo interno, menor presión sobre los servicios sociales y una mejora general de la confianza económica. Sin embargo, la calidad del empleo generado, los salarios medios y la estabilidad de los contratos son variables que la EPA no detalla y que condicionan el impacto real en el bienestar de las familias.
Para quienes buscan trabajo o están valorando emprender en la provincia, estos datos ofrecen un contexto favorable, aunque conviene seguir de cerca la evolución en los próximos trimestres, especialmente cuando finalice la temporada turística y se pueda medir el comportamiento del empleo en otoño e invierno.
Próximos datos y seguimiento
La EPA del tercer trimestre de 2025, que recogerá los datos de julio, agosto y septiembre, será especialmente relevante para Alicante, ya que incluirá el pico de la temporada alta. Ese informe permitirá valorar si el crecimiento del empleo se mantiene o si responde principalmente al efecto estacional del verano.
Desde la sección de actualidad de AlicanteExplora se irá recogiendo la evolución de los principales indicadores económicos y sociales que afectan a la provincia y a sus municipios.