La fiesta de barrio
La historia de una comisión con raíces en el barrio
Para entender la Foguera «La Paz», primero tienes que pasear por el barrio que le da nombre. Su historia no es un simple recuento de monumentos y premios, sino el reflejo de una comunidad que ha hecho de la fiesta su seña de identidad.
El nacimiento de la foguera La Paz
La comisión nació casi a la vez que el barrio de Virgen del Remedio crecía. Desde el principio, se convirtió en un referente, uniendo a vecinos con un objetivo común: plantar su hoguera. Con el paso de los años, lo que empezó como un pequeño grupo de amigos se ha convertido en una comisión sólida y respetada en el mundo de la fiesta, y eso es algo que se nota en el ambiente.
Monumentos que han dejado huella
A lo largo de sus más de 60 años de vida, por aquí han pasado artistas alicantinos de los buenos, dejando monumentos para el recuerdo. Para mí, una de las obras más especiales fue «Tot bacores», del maestro José Abad, que compitió en Primera Categoría allá por 1970. En la comisión sienten un orgullo tremendo de haber contado con artistas que han sabido plasmar en el corcho y la madera lo que significa esta fiesta.
Los protagonistas de la fiesta: bellezas y comisionados
Una hoguera, en esencia, es su gente. Desde las máximas representantes hasta el último comisionado, todos son piezas de un puzle que funciona con ilusión y mucho trabajo en equipo.
Las máximas representantes actuales
Cada año, la comisión elige a sus representantes, que se convierten en las embajadoras del barrio. Para este ejercicio, la hoguera está orgullosamente representada por su belleza adulta e infantil, siempre acompañadas por sus damas de honor. Para ellas es un sueño cumplido, y se nota en cómo llevan el nombre de Virgen del Remedio – La Paz por toda la ciudad.
Un legado de bellezas y damas
La figura de la belleza es clave. No solo está en los actos oficiales, sino que encarna la alegría de todo un distrito. A lo largo de su historia, la hoguera ha tenido la suerte de estar representada por mujeres y niñas que han llevado la banda con un orgullo que emociona.
El motor de la foguera: la comisión
Pero, ¿quién hace que todo esto sea posible? Detrás de cada monumento y de cada desfile, hay un grupo de personas que curra sin descanso. La comisión de la Hoguera Virgen del Remedio – La Paz es el verdadero motor. Durante todo el año, los ves organizando eventos, vendiendo lotería y preparando cada detalle para que, cuando llegan los días grandes, todo salga perfecto. Un esfuerzo anónimo movido solo por el amor a las Hogueras.
El arte efímero que ilumina el barrio
El monumento es el alma de la fiesta. Esa obra de arte de cartón y madera que, durante unos días, se convierte en el orgullo del barrio antes de que las llamas se lo lleven en la mágica noche de la Cremà.
Los artistas del momento
La comisión siempre ha tenido buen ojo para los artistas, apostando por gente que mezcla tradición e innovación y apoyando al gremio. Cada año, confían en profesionales de prestigio, y la renovación de un artista es la mejor señal de que las cosas se están haciendo bien.
Premios y reconocimientos recientes
El esfuerzo se nota, y los premios lo confirman. En los últimos años, la Hoguera Virgen del Remedio – La Paz ha recogido varios galardones que reconocen la calidad de sus monumentos, tanto infantiles como adultos. Un reconocimiento que sabe a gloria y que llena de orgullo a toda la comisión.
Vivir la fiesta en Virgen del Remedio – La Paz
Las Hogueras son para pisar la calle, y este distrito es un sitio ideal para hacerlo. Su ambiente cercano te invita a sentirte uno más.
¿Dónde encontrar el racó y el monumento?
Durante los días de fiesta, el monumento se planta en el cruce principal del distrito, imposible no verlo. Justo al lado, montan el «racó», ese lugar donde los festeros y amigos se juntan para cenar, celebrar y compartir momentos únicos. Si no eres de aquí, un «racó» es el corazón de la vida social de una hoguera, un sitio donde siempre serás bienvenido.
Un ambiente familiar y de barrio
Si tuviera que definir esta hoguera con una palabra, sería «cercana». Lejos del bullicio del centro, aquí se respira un ambiente de barrio, auténtico y muy acogedor. Para mí, es el lugar perfecto para disfrutar de la fiesta de una forma más tranquila, sintiendo el verdadero espíritu de las Hogueras de San Juan.