La fiesta de barrio
La rambla: el kilómetro cero de las hogueras
Si Alicante tiene un corazón durante sus días grandes, te aseguro que es la Rambla. Esta avenida, que normalmente conecta el Mercado Central con la Explanada, se olvida de los coches y se transforma por completo. Se convierte en el epicentro de las Hogueras, un escenario al aire libre donde todo pasa y donde, antes o después, te acabas encontrando con todo el mundo.
Es como un río de gente, música y color. Piensa que une los dos puntos clave: la Plaza de los Luceros, donde el suelo tiembla cada día a las dos con las mascletás, y la Plaza del Ayuntamiento, donde se planta la Hoguera Oficial. La Rambla es ese camino que lo conecta todo. Si quieres vivir la fiesta de verdad, tienes que pisarla.
¿Una o dos hogueras? El secreto que te hará parecer de aquí
Aquí va un pequeño truco que muchos visitantes no conocen y que te hará quedar como un auténtico experto. Cuando oigas hablar de «la hoguera de la Rambla», tienes que saber que, en realidad, hay dos monumentos muy importantes y muy cercanos que la gente suele confundir.
Por un lado, tienes la Hoguera Oficial, que es la que representa a toda la ciudad. Esa se planta en la Plaza del Ayuntamiento, a un tiro de piedra. Es la más grande, no compite y su cremà da el pistoletazo de salida a la gran noche del fuego. Pero luego está la hoguera de la comisión Rambla de Méndez Núñez, que para mí, tiene un encanto especial. Es la «hoguera del barrio», la que compite en el concurso, tiene su propio racó donde los festeros cenan y ríen. Conocer este detalle es entender un poquito más el alma de la fiesta.
La hoguera de la rambla: una foto para el recuerdo
Lo que hace única a esta hoguera no son solo sus ninots, es su sitio. Está en el mejor lugar posible. Plantada en medio de esa avenida tan espectacular, se convierte en el telón de fondo de todos los desfiles. ¿Hay una imagen más bonita que la de miles de festeros desfilando con sus trajes y, al fondo, el monumento de cartón y madera? Yo creo que no.
Es, sin duda, el mejor photocall de las Hogueras. Una foto aquí es llevarte un trozo de la fiesta en el bolsillo, con todo el jaleo, las luces y la alegría que se respira en el ambiente.
El balcón de los desfiles
Si quieres sentir un nudo en la garganta, tienes que ver un desfile desde la Rambla. Es como estar en primera fila. Ver pasar la Ofrenda de Flores desde aquí, con miles y miles de alicantinos llevando sus ramos a la patrona y con la hoguera de testigo… de verdad, es algo que te pone la piel de gallina.
Durante la Entrada de Bandas el ambiente es pura adrenalina, la música te envuelve. Y con la Cabalgata del Ninot, la avenida se llena de fantasía. Ojo, que además es aquí donde se pone la tribuna oficial para la entrega de premios. Ver a las comisiones celebrar su trabajo de todo el año, con lágrimas y abrazos, es pura emoción.
La noche de la cremà en el corazón de alicante
La cremà en la Rambla tiene algo especial. Cuando las llamas empiezan a subir, el fuego ilumina las fachadas de los edificios antiguos y crea una atmósfera mágica. Es el momentazo de la fiesta en pleno centro.
Además, es el sitio perfecto para los que quieren verlo todo. Como está tan cerca de otras hogueras importantes, puedes moverte rápido y ver arder varias en una noche. ¡Una auténtica maratón de fuego!
Consejos para disfrutar de la hoguera de la rambla
Para que no te pierdas nada, ahí van unos consejillos de amigo. El mejor sitio para ver los desfiles es buscar un hueco cerca de la Explanada, para verlos llegar, o por la zona del Mercado, que tiene un ambiente más de aquí.
Eso sí, como es el centro de todo, se peta de gente. Ve con tiempo, sobre todo para la Ofrenda. Y ni se te ocurra coger el coche. Toda la zona está cortada, así que lo mejor es moverse en TRAM o en autobús, que suelen poner más servicios esos días.