La fiesta de barrio
Un monumento con mucha historia
La Hoguera Francisco Albert no es ninguna novata. Su historia es un trocito de la historia de Alicante, con décadas de monumentos plantados a sus espaldas. Lo que la hace especial es precisamente esa capacidad de resistencia y de mantenerse año tras año.
Su trayectoria está marcada por el arte efímero de grandes artistas. Desde los años 60, por sus dominios han pasado figuras tan importantes para la fiesta como Julio Esplá o Francisco Granja. Pero si hay algo que te deja con la boca abierta es descubrir su espíritu de equipo. ¿Sabías que en 1992 fue la propia comisión la que se arremangó y construyó su hoguera? Una auténtica locura que hoy sería impensable, pero que demuestra una pasión por la millor festa del món que va más allá de todo.
Y ahí siguen, compitiendo siempre con los mejores en su categoría. Año tras año, se baten el cobre en las divisiones intermedias, donde la creatividad y el ingenio valen mucho más que el dinero.
Premios que saben a gloria
Aunque no suela luchar por el premio gordo, la vitrina de la Hoguera Francisco Albert está bien surtida de trofeos. Cada uno de ellos es un recordatorio del esfuerzo de todo un año.
Para el recuerdo queda un premio histórico: el Primer Premio de Segunda Categoría que se llevaron en 1968 con el lema «¡Qué bonito es lo español!». Un reconocimiento que los puso en el mapa de las comisiones importantes. Y desde entonces, su nombre no ha dejado de sonar. Es habitual verlos en las listas de premiados, como en 2024, cuando se hicieron con el quinto premio de Cuarta Categoría. Y ojo, que lejos de relajarse, en 2025 volvieron a la carga en la dura Segunda Categoría. ¡Eso es ambición!
¿Dónde está la hoguera Francisco Albert?
Si te apetece un plan diferente, alejarte un poco del agobio del centro y ver una hoguera con un ambiente más real, tienes que acercarte al barrio de Francisco Albert, muy cerca de Alipark y Florida Portazgo.
Cada mes de junio, la hoguera se convierte en el epicentro de la fiesta en el barrio. Es el punto de encuentro de los vecinos, el lugar donde los niños alucinan con los ninots y donde los mayores recuerdan las fiestas de su infancia.
Consejos de amigo para tu visita
- Mejor hora para ir: si quieres tranquilidad para hacer fotos, ve por la mañana; si prefieres la marcha, la noche es tu momento. La zona se transforma con la música del racó y el ambientazo de la gente cenando en la calle.
- No te quedes solo con el monumento: fíjate en el racó, en la portada de la barraca y en la gente. Esa es la verdadera esencia de les Fogueres.
- Para recargar pilas: en la zona hay bares y cafeterías de toda la vida, perfectos para un buen esmorzaret o una cena antes de seguir con la ruta festera.