La fiesta de barrio
Un legado que comenzó en 1928: la hoguera pionera
Para entender de verdad lo que significa esta hoguera, tenemos que hacer un pequeño viaje en el tiempo, a los mismísimos inicios de les Fogueres. Hoy vemos casi un centenar de monumentos, pero en 1928, cuando la fiesta arrancó oficialmente, solo un puñado de barrios se lanzaron a la aventura. La de Ruperto Chapí fue una de esas nueve pioneras, y eso, aquí en Alicante, es llevar la historia en el ADN.
De «el tío cuc» al nacimiento de una tradición
Aquel primer monumento fue mucho más que cartón y madera; fue una genialidad. Se tituló «El tío Cuc y el Cuquet en globo», un homenaje con mucha retranca a la mítica revista satírica de Alicante que no dejaba títere con cabeza. El artista, Heliodoro Guillén, se sacó de la manga una obra que hasta se llevó el Tercer Premio.
Desde entonces, ese espíritu artístico y un poco gamberro no se ha perdido. Y es que no hay mejor sitio para ello. ¿Te imaginas un lugar más apropiado que la puerta del gran templo de la cultura alicantina para plantar un monumento que mezcla arte y crítica? Yo tampoco.
Más que una plaza: un escenario en el corazón cultural de Alicante
Si algo hace diferente a esta hoguera es, sin duda, su ubicación. Plantar un monumento a los pies del Teatro Principal es como montar un concierto en la puerta de un museo. Es levantar arte que arde junto al arte que perdura, creando un diálogo que, para mí, es pura magia.
A la sombra del teatro principal
El ambientillo que se forma aquí en fiestas es único. Tienes el ir y venir de la gente que va al teatro, mezclado con el jaleo bueno del centro de Alicante. El resultado es una atmósfera con un puntito elegante, muy de la terreta, pero con ese toque bohemio que le da el entorno.
Ver la plantà en este rincón es una pasada. Y ya ni te cuento la cremà. Poder ver arder la hoguera con la imponente fachada del teatro como telón de fondo… esa es una de esas fotos mentales que te llevas para siempre.
El «racó», punto de encuentro y fiesta
Y cuando cae el sol, ¡la plaza se enciende! La comisión monta su famoso «Racó Puro Teatro», un espacio que se convierte en parada obligatoria. De verdad, es el lugar perfecto para tomarse algo, echar unos bailes y meterse de lleno en la noche alicantina.
La música suele ser comercial y temazos en español, de esos que nos sabemos todos. Si buscas un sitio céntrico, con gente y donde sentir el verdadero pulso de las Hogueras, apúntatelo. Un consejo de amigo: ve a primera hora, antes de que se ponga a reventar, y así lo disfrutas con un poco más de aire.
La vida de la comisión hoy: fuego, fiesta y barrio
Una hoguera es mucho más que el monumento. Es un grupo de gente, los foguerers, que se dejan la piel todo el año para que la fiesta salga adelante. Son el alma del barrio, los que mantienen viva la llama cuando no hay fiesta en la calle.
Quiénes forman la foguera plaza de ruperto chapí
Como cada comisión, la de Ruperto Chapí tiene a sus representantes, con la Bellea del Foc y sus Damas de Honor a la cabeza. Ellas son la cara visible, pero detrás hay muchísima gente que organiza eventos, busca apoyos y, al final, hace posible que cada junio la magia vuelva a la plaza.
Cómo visitar y disfrutar de la hoguera
Si te animas a conocerla, aquí van un par de trucos. Para llegar, no hay pérdida: está pegada a la Rambla y al Teatro Principal. Para disfrutar de los detalles del monumento, te recomiendo ir por la mañana, con la luz del día y menos gente. Por la noche, la iluminación le da un rollo increíble, perfecto para las fotos.
Para la noche de la cremà, eso sí, vete con tiempo, que la plaza se llena hasta la bandera. Un buen sitio es intentar pillar un hueco en las escaleras del teatro o en alguna esquina. Y ya que estás por allí, un planazo: combina la visita con una obra de teatro o un paseo hasta la Explanada. ¡Éxito asegurado!