La fiesta de barrio
Un barrio con alma de hogueras: los orígenes en el pla del bon repòs
El pla: un distrito de gran tradición fogueril
El Pla del Bon Repòs no es un barrio cualquiera en la historia de las Hogueras; es de la realeza de la fiesta. Es una de esas zonas de Alicante donde la pólvora y el arte efímero echaron raíces muy pronto. Tienes que imaginarte sus calles, hace ya casi un siglo, oliendo a barniz, a madera y a la mecha de los petardos. Hay documentos que nos hablan de hogueras plantadas en el barrio desde los años 30, ¡casi nada!
Esa tradición tan arraigada ha creado el ambiente perfecto para que comisiones como Portuarios se sientan como en casa y sean una pieza clave de la identidad del Pla.
El nacimiento de la comisión portuarios – pla del bon repòs
La foguera Portuarios – Pla del Bon Repòs nació con esa doble identidad tan alicantina que nos encanta. Por un lado, su corazón está en el barrio, en el Pla. Por otro, su nombre nos recuerda el vínculo inseparable de la ciudad con su puerto, ese motor que ha movido Alicante durante generaciones.
Para mí, que llevo toda la vida pateándome las fiestas, esta es una de esas hogueras que ha sabido conservar su esencia. Es una comisión hecha a base de esfuerzo, de horas robadas al sueño y, sobre todo, de un cariño inmenso por la fiesta, y eso, amigo, se nota en cada detalle.
El monumento: arte efímero que ilumina el barrio
Artistas y lemas que han dejado huella
Cada junio, la hoguera convierte una esquina normal y corriente en un museo al aire libre que te deja con la boca abierta. Por sus calles han pasado las creaciones de distintos artistas, cada uno con su toque personal, pero siempre con un ninot que te saca una sonrisa o te hace pensar. Recordar sus lemas es como abrir un álbum de fotos de la ciudad.
Compitiendo con orgullo: premios y reconocimientos
Participar en las Hogueras de Alicante es una locura maravillosa. La foguera Portuarios – Pla del Bon Repòs suele competir en la Quinta Categoría, demostrando que la calidad y el ingenio no dependen del tamaño del presupuesto, sino del tamaño del corazón.
Y ese esfuerzo se nota. No es raro verlos recoger premios, sobre todo esos galardones que valoran la crítica y el mensaje de sus monumentos.
- Premio a la mejor crítica: ¡Un aplauso para el ingenio y la sátira!
- Galardones por su
llibret: Esa pequeña joya en papel que te cuenta los secretos del monumento.
Las caras de la fiesta: bellezas, damas y comisionados
Las representantes de la ilusión: sus «belleas»
Si el monumento es el cuerpo de la hoguera, la bellea y sus damas son, sin duda, su alma. Son las embajadoras de la alegría. Pero, ¿sabes qué es lo mejor? Que detrás de la banda y el traje de novia alicantina hay historias de pura pasión por la fiesta, de esas que se heredan de padres a hijos. Gente que, como nos han contado, nació un 23 de junio y lleva la pólvora en las venas desde la cuna. Ese factor humano es lo que hace que una hoguera de barrio sea tan grande.
Una gran familia festera
Una hoguera es mucho más que una semana de fiesta. Es un trabajo de todo el año. El «racó», ese trocito de calle que se convierte en su casa durante las fiestas, es el mejor reflejo de ese espíritu. Es donde se comparten risas, se cena hasta las tantas y, te lo aseguro, siempre hay un plato y una silla para quien quiera acercarse.
Días de pólvora y celebración: los actos imprescindibles
La tradicional mascletà nocturna
Para mí, uno de los momentazos de esta comisión es la noche de la plantà. Es ya una tradición que el estruendo de una mascletà nocturna anuncie a todo el barrio que sus monumentos ya están en la calle, listos para ser admirados. Es un espectáculo de pólvora y luz que te pone los pelos de punta y que reúne a vecinos y curiosos en una noche mágica.
Más allá del monumento: participación en la fiesta
Pero la fiesta no para ahí. La gente de Portuarios vive cada acto, desde la emotiva Ofrenda de Flores a la Virgen del Remedio hasta su participación en el Certamen Artístico, donde demuestran su talento sobre el escenario. Son festeros de los que se implican de verdad.