La fiesta de barrio
¿Qué hace especiales a las hogueras del barrio de San Blas?
Ir a ver las hogueras en San Blas es como cambiar de canal. Pasas del festival multitudinario a la fiesta de pueblo, pero sin salir de la ciudad. Aquí todo es más cercano, más de verdad.
Un ambiente más familiar y cercano
- A diferencia del mogollón del centro, en San Blas la fiesta es de la gente del barrio. Te vas a cruzar con familias enteras, con los niños correteando y los abuelos con su silla al fresco, comentando el monumento como si fuera un vecino más.
- Detrás de cada hoguera hay una comisión, que es un grupo de festeros que son el alma de todo esto. Se pasan el año currando para que no falte de nada, y esa pasión, te aseguro, se nota en el aire.
- Aquí tienes esa sensación de estar en una celebración auténtica, menos para guiris. Es el sitio perfecto para entender por qué las Hogueras son mucho más que ninots y cartón.
Monumentos que cuentan historias
- Ojo, que sus hogueras compiten en categorías importantes y la calidad es brutal, pero siempre tienen un algo especial. Sus críticas suelen tocar temas que le importan a la gente de aquí, cosas del día a día, sus sueños y su cultura.
- Además, es muy normal que se acuerden de la provincia. Algún año la Hoguera Polígono San Blas ha llegado a dedicar su monumento a pueblos como Villena. Un detallazo que demuestra que la fiesta va más allá de la propia ciudad.
- En nuestra opinión, es en barrios como este donde se mantiene viva la llama de la tradición más pura, la que pasa de padres a hijos.
Las comisiones de hogueras que dan vida al barrio
San Blas no se conforma con una hoguera, ¡qué va! Tiene varias comisiones que llenan el barrio de arte y jaleo. Cada una tiene su rollo, pero todas juntas montan un recorrido festero que te recomiendo hacer a pie.
Hoguera San Blas
- Es una de las de toda la vida, un referente en el barrio. Su hoguera es de las más esperadas y siempre tiene a cientos de vecinos alrededor haciéndole fotos.
- La encontrarás plantada en el corazón del barrio, convirtiendo una plaza o un cruce de calles en el centro del universo festero.
Hoguera Polígono de San Blas
- Esta comisión siempre apunta alto. Compite en las categorías más potentes y es famosa por sus monumentos espectaculares y muy premiados.
- Su «racó» y su barraca suelen ser de los más animados, y su hoguera se planta en las avenidas anchas del polígono, donde impresiona todavía más.
Hoguera San Blas Alto
- Y para completar el trío, está San Blas Alto. Es la otra gran protagonista que no puede faltar en el mapa de la fiesta, con su propio ambiente y su gente.
Guía práctica para disfrutar de las hogueras en San Blas
¿Que te animas a explorar el San Blas más festero? ¡Muy bien hecho! Aquí te dejo un par de trucos para que no te pierdas detalle.
La plantà: el inicio de la magia
- La «plantà» es cuando se montan las hogueras en la calle. Oficialmente, la cosa termina la noche del 20 de junio, pero lleva varios días de trabajo.
- Un consejo de amigo: pásate por el barrio el 18 o el 19 de junio. Verás las piezas gigantes por el suelo y fliparás viendo cómo las grúas y los artistas consiguen ponerlas en pie. ¡Es una pasada!
Las barracas: dónde comer, beber y bailar
- Una barraca es el punto de encuentro de los festeros para comer, cenar y celebrar. La mayoría son para la gente de la comisión, pero siempre hay alguna abierta al público o a la que puedes entrar pagando una entrada.
- La noche se vive aquí. Hay música hasta las tantas y un ambientazo increíble. Si te apetece cenar algo típico y echarte unos bailes en una verbena, busca las barracas populares.
La cremà: la noche más esperada
- La noche del 24, todo arde. Ver la «cremà» en un barrio tiene un rollo especial. Suele haber menos gente que en el centro, así que puedes acercarte más y sentir el calor del fuego de una forma más bestia.
- Y claro, ¡no te olvides de la «banyà»! Cuando las llamas están a tope, llegan los bomberos y nos pegan un buen manguerazo para refrescarnos. Es parte del show y, con el calor que hace, se agradece un montón.