Apenas apagadas las últimas llamas de las Hogueras de San Juan, Alicante ya tiene la vista puesta en la siguiente gran cita festera del verano. El barrio de San Blas ha comenzado el montaje de su castillo, una imagen que los vecinos reconocen como la señal inequívoca de que los Moros están a punto de llegar. Una fiesta de raíz popular que, año tras año, prolonga el espíritu festivo de la ciudad más allá del solsticio de verano.
La celebración arrancará oficialmente el 4 de julio con el pregón, el acto que da voz y forma a unos días de fiesta que tendrán su momento álgido entre el 9 y el 13 de julio. Durante ese tramo, el programa incluye actos tan representativos como la Retreta, los pasacalles, las embajadas y las capitulaciones, elementos que conforman el núcleo festivo y que movilizan a vecinos, participantes y visitantes del barrio.

El castillo como símbolo de inicio
El montaje del castillo no es un detalle menor. En las fiestas de Moros y Cristianos, la construcción de estas estructuras forma parte del ritual colectivo que precede a los actos oficiales. Para los vecinos de San Blas, ver cómo se levanta el castillo en su barrio equivale a recibir un aviso visual de que la fiesta está cerca. Es una tradición que refuerza el sentido de pertenencia y que convierte la preparación misma en parte del acontecimiento.
Este tipo de fiestas, presentes en numerosos municipios de la Comunitat Valenciana y especialmente arraigadas en la provincia de Alicante, recrean el enfrentamiento histórico entre moros y cristianos a través de desfiles, actos teatrales y una puesta en escena que combina música, indumentaria y coreografía. Cada localidad o barrio imprime su propio carácter, y San Blas no es una excepción.
Programa previsto: del pregón a las capitulaciones
El 4 de julio marcará el punto de partida con el pregón, que habitualmente reúne a los participantes y autoridades locales para dar la bienvenida oficial a los festejos. A partir del 9 de julio comenzarán los días grandes, con una agenda que se extenderá hasta el 13 y que incluirá varios de los actos más esperados.
La Retreta es uno de los momentos más vistosos: un desfile nocturno con antorchas, música y colorido que recorre las calles del barrio y que suele congregar a un público numeroso. Los pasacalles, por su parte, animan el ambiente durante el día con bandas de música y grupos festeros que recorren el entorno. Las embajadas representan el núcleo dramático de la fiesta, con parlamentos que escenifican la negociación entre los dos bandos, y las capitulaciones cierran el ciclo festivo con la resolución simbólica del conflicto.
Un barrio que toma el relevo festivo
San Blas es uno de los barrios con mayor tradición festera de Alicante. Su capacidad para organizar una celebración de esta envergadura, con estructura propia, actos diferenciados y una participación vecinal activa, lo convierte en un referente dentro del calendario festivo local. La proximidad con las Hogueras de San Juan hace que el tránsito entre una fiesta y otra sea casi inmediato, lo que da a Alicante un verano especialmente cargado de actividad cultural y popular.
Para quienes han vivido las Hogueras y quieren continuar disfrutando del ambiente festivo de la ciudad, los Moros de San Blas ofrecen una propuesta diferente pero igualmente enraizada en la identidad local. Mientras las Hogueras se asocian al fuego, la música y los barrios en plena calle, los Moros aportan el componente histórico y teatral que caracteriza a las fiestas de Moros y Cristianos en toda la provincia.
Si te interesa seguir la actualidad festera de Alicante, puedes consultar también la cobertura del certamen de mascletas en Luceros durante las Hogueras 2026, que reunió a algunas de las mejores pirotecnias del panorama nacional, o repasar cómo fue la actuación de Alto Palancia en el cierre del concurso de mascletas de Luceros, uno de los momentos más comentados de las fiestas de junio.
Qué tener en cuenta si quieres acudir
Los actos principales se concentran en el barrio de San Blas, por lo que conviene conocer el acceso y prever posibles cortes de tráfico o afluencia elevada durante los días grandes, especialmente en la Retreta y las embajadas. La consulta del programa oficial a través de los canales del Ayuntamiento de Alicante o de la propia comisión festera permitirá planificar la visita con mayor detalle.
Para quienes visitan Alicante en verano y quieren combinar turismo con experiencias culturales auténticas, asistir a una fiesta de Moros y Cristianos en un barrio como San Blas es una oportunidad de acercarse a una tradición viva que va mucho más allá del espectáculo visual.
El verano festero de Alicante, más allá de las Hogueras
Las Hogueras de San Juan son, sin duda, la fiesta más conocida de Alicante a nivel nacional e internacional. Pero el calendario festivo local no se agota el 24 de junio. Los Moros de San Blas son un ejemplo de cómo los barrios de la ciudad mantienen vivas sus propias tradiciones, con identidad propia y una implicación vecinal que les da continuidad año tras año. El montaje del castillo, visible ya en las calles del barrio, es la prueba de que esa cadena no se rompe.