Cada año, cuando llega junio y las Hogueras de Alicante toman las calles, los barrios no solo se llenan de fuego, música y pólvora. También se llenan de disco-racós: espacios de ocio nocturno que las comisiones festeras habilitan junto a sus barracas y que se han convertido en una de las principales fuentes de financiación para sostener los monumentos. Según recoge el diario Información, algunas entidades pueden llegar a ingresar hasta 60.000 euros a través de la explotación de estos espacios durante los días de fiesta.
La cifra no es menor. En un contexto en el que el coste de construir un monumento de Hoguera puede superar con creces las posibilidades económicas de muchas comisiones, los disco-racós funcionan como un mecanismo de supervivencia. Sin esos ingresos, mantener la participación en el concurso oficial y costear los trabajos de los artistas falleros sería inviable para buena parte de las entidades festeras de la ciudad.

Qué es un disco-racó y cómo funciona durante las Hogueras
Un disco-racó es un espacio de ocio y baile que las comisiones de Hogueras instalan en la vía pública, habitualmente en el entorno de sus barracas, durante los días centrales de la fiesta. Funcionan como pequeñas discotecas al aire libre o en carpa, con música, barra y entrada de pago, y su actividad se concentra principalmente en las noches festeras.
La gestión de estos espacios puede hacerse directamente por la propia comisión o mediante el arrendamiento a empresas externas especializadas en ocio nocturno. En este segundo caso, la entidad festera recibe una cantidad pactada a cambio de ceder el espacio, lo que le garantiza un ingreso fijo sin asumir el riesgo de la explotación directa. Dependiendo de la ubicación, la afluencia esperada y las condiciones del acuerdo, esas cantidades pueden oscilar de forma considerable, llegando en los casos más favorables a los 60.000 euros mencionados.
Por qué son imprescindibles para las comisiones
Las entidades festeras de Alicante afrontan cada año un reto económico considerable. La construcción de un monumento de Hoguera implica contratar a un artista, adquirir materiales, pagar seguros, gestionar permisos y sufragar los gastos de la propia estructura. A eso se suman los costes de organización de actos, indumentaria, participación en certámenes y el mantenimiento de la barraca como punto de encuentro del barrio durante todo el año.
Los ingresos por cuotas de socios y las subvenciones institucionales no siempre cubren esas necesidades. Por eso, la explotación del disco-racó se ha consolidado como una herramienta económica clave. Las comisiones que cuentan con una ubicación atractiva y una buena afluencia de público pueden obtener con ese espacio una parte muy significativa del presupuesto anual destinado al monumento.
Esta dependencia económica explica también por qué las entidades festeras reclaman al Ayuntamiento de Alicante una mayor colaboración. Según la información publicada, las comisiones piden más apoyo institucional y defienden la aplicación de una tasa turística que podría contribuir a aliviar la presión financiera sobre las entidades que sostienen una fiesta declarada de Interés Turístico Internacional.
La reivindicación de la tasa turística
La propuesta de aplicar una tasa turística vinculada a las Hogueras no es nueva en el debate festero alicantino. El argumento de las comisiones es claro: las Hogueras atraen cada año a miles de visitantes que generan un impacto económico directo en la hostelería, el comercio y el alojamiento de la ciudad. Sin embargo, buena parte de ese beneficio no revierte en las entidades que hacen posible la fiesta.
Una tasa turística que destinara parte de su recaudación a financiar los monumentos o a reducir los costes que asumen las comisiones podría cambiar el modelo de sostenibilidad de la fiesta. Por ahora, esa propuesta está sobre la mesa del debate, pero no se ha concretado en ninguna medida oficial. Las entidades festeras siguen esperando una respuesta municipal más decidida.
Si te interesa el ambiente de las Hogueras más allá de los monumentos, en AlicanteExplora encontrarás información sobre la experiencia en los balcones privados para ver la mascletà en Luceros, una opción que también mueve un mercado propio durante los días de fiesta.
El modelo económico de las Hogueras, a debate
El caso de los disco-racós pone sobre la mesa una realidad que no siempre es visible desde fuera: las Hogueras de Alicante son una fiesta popular sostenida en gran medida por el esfuerzo voluntario y la capacidad de autofinanciación de sus comisiones. El espectáculo que disfrutan vecinos y turistas tiene detrás una estructura económica compleja que cada entidad gestiona con sus propios recursos.
La explotación de espacios de ocio durante la fiesta es una práctica extendida y aceptada dentro del mundo festero, pero también genera tensiones cuando los ingresos no se distribuyen de forma equitativa entre comisiones con distintas ubicaciones y capacidades. Las que están en zonas céntricas o de mayor tránsito tienen una ventaja estructural frente a las de barrios más periféricos.
Este desequilibrio es uno de los argumentos que refuerzan la petición de un mayor apoyo institucional. Si el Ayuntamiento asumiera una parte más significativa del coste de los monumentos o articulara mecanismos de redistribución, la presión sobre los disco-racós como fuente de ingresos podría reducirse.
Para seguir el pulso de las Hogueras de Alicante 2026, también puedes consultar la información sobre el certamen de mascletàs en Luceros durante las Hogueras 2026, uno de los actos más seguidos de la fiesta.
Una fiesta que se sostiene desde dentro
Los disco-racós son, en definitiva, un síntoma de la vitalidad y también de las limitaciones del modelo festero alicantino. Que una comisión pueda generar hasta 60.000 euros con un espacio de ocio nocturno habla de la capacidad de las entidades para adaptarse y buscar recursos. Pero también evidencia que la financiación pública no cubre las necesidades reales de una fiesta que es, al mismo tiempo, patrimonio cultural de la ciudad y producto turístico de primer orden.
El debate sobre cómo financiar las Hogueras de forma más sostenible y equitativa seguirá abierto más allá de junio. Las comisiones ya han lanzado su mensaje al Ayuntamiento. La respuesta institucional determinará en buena medida cómo evolucionará el modelo en los próximos años.