La fiesta de barrio
Un paseo por la historia: los orígenes de una hoguera de las de toda la vida
Cuando hablamos de la Hoguera Mercado Central, no hablamos de una cualquiera. Ojo, que son pioneros. Fueron una de las comisiones fundadoras que allá por 1928 se liaron la manta a la cabeza y empezaron esta maravillosa locura que hoy son las Hogueras. Esa solera, ese poso que da el tiempo, se respira en cada rincón de su racó y en el orgullo con el que viven la fiesta.
Su trayectoria es para quitarse el sombrero. Imagínate, según los que saben de esto en la Federació de Fogueres, han plantado en la máxima categoría, la Categoría Especial, nada menos que 26 veces. Eso es como jugar la Champions League de las Hogueras durante toda una vida. Ver sus fotos antiguas es hacer un viaje en el tiempo y alucinar con cómo ha cambiado la fiesta, desde aquellos monumentos más sencillitos hasta las obras de arte que plantan ahora.
El monumento: arte que juega en primera división
Si algo define a la Mercado Central es que no se andan con chiquitas. Siempre apuestan por la calidad y por estar en la pomada. Ahora mismo compiten en Primera Categoría, que es donde el nivel está por las nubes y los monumentos son espectaculares. Su lema parece ser «a por todas», y por eso cada año fichan a verdaderos cracks del arte foguerer.
¿Te suenan nombres como Carlos Carsí o José Luis Platero? Son como los Messi y Cristiano Ronaldo de las hogueras, artistas que acumulan premios y que han dejado su huella aquí con monumentos que se quedan en la retina. Y, como no podía ser de otra manera, sus creaciones son un reflejo de la vida misma: una mezcla de belleza, crítica social y ese humor tan nuestro que le saca punta a todo.
Pero espera, que no se nos olvide la cantera. La hoguera infantil es una joya que también compite a un nivel altísimo y que muchas veces se lleva premios por su encanto y originalidad. Vamos, que la visita vale por dos.
Más allá del fuego: aquí se vive la fiesta de verdad
La Hoguera Mercado Central no es de las que duermen. Cuando llegan las fiestas, su «racó» y su barraca se convierten en el kilómetro cero de la marcha en la zona. Es un hervidero de gente, un lugar donde se mezclan festeros, vecinos y turistas con ganas de pasarlo bien. Aquí la música no para, la comida está buenísima y el ambientazo te atrapa hasta que el cuerpo aguante.
Y, por supuesto, están sus representantes: la «Bellea» y sus damas de honor, las reinas de la comisión. Su elección y proclamación son momentos súper emotivos que marcan el ritmo del año festero. Con estos actos, y otros como la presentación de sus bocetos en la Plaza 25 de Mayo, demuestran que en Mercado Central la fiesta se vive los 365 días del año.
Guía práctica para que no te pierdas nada
Llegar a la Hoguera Mercado Central es pan comido. Está en un sitio inmejorable, en plena Avenida de Alfonso el Sabio, pegadita al Mercado Central. Vengas de donde vengas del centro, llegas dando un paseo y disfrutando del ambiente.
Un consejo de amigo: visítala dos veces. Por la mañana, con la luz del sol, vas a flipar con los detalles de cada ninot. Por la noche, con las luces y el jaleo del racó, te sentirás parte de la fiesta.
El momentazo, claro, es la «Cremà» la noche del 24 de junio. Es pura magia, pero también se junta muchísima gente. Si quieres verlo bien, ve con tiempo y coge un buen sitio. Y ya que estás por allí, un planazo que te proponemos desde AlicantExplora es combinar la visita con unas compras por la mañana en el Mercado Central. ¡Más alicantino, imposible!