La fiesta de barrio
La gente de la foguera: una familia en el barrio
Más que una comisión, somos una familia que no para en todo el año. Aquí todos arrimamos el hombro para que en junio todo explote de alegría.
- Nuestros cargos 2025: Este año es muy especial porque celebramos el 85 aniversario, ¡casi nada! Y tenemos la suerte de contar con Miriam Quirante del Águila como nuestra Belleza y con Sofía López Burgos como Belleza Infantil. Ellas son nuestra cara visible, pero detrás hay un equipazo de presidentes, damas y directivos que son el verdadero motor de la fiesta.
- El corazón de la fiesta, nuestro racó: Si buscas el epicentro del jaleo, tienes que venir a la Plaza Joaquín María López. Allí montamos nuestro racó. ¿Te imaginas el plan? Música que no para, cenas que se alargan hasta la madrugada y un ambientazo que te atrapa. Aquí siempre hay sitio para uno más.
El monumento: arte que nace para arder
Cada año, nuestra hoguera es una obra de arte que nos deja con la boca abierta. Es una mezcla de crítica, humor y una belleza que parece mentira que vaya a desaparecer con el fuego.
- El monumento de este año: Siempre buscamos sorprender. El artista de este año ha creado una hoguera que refleja con mucha retranca la vida alicantina. Es de esas que te hacen sonreír, pero también pensar un poco. Te va a encantar, seguro.
- Hogueras que no se olvidan: ¡Hemos plantado monumentos que han hecho historia! A mí se me viene a la cabeza «Problemas de hoy», de Juan Carlos Asensi, allá por 1995. Fue una pasada. Cada hoguera ha dejado su huella y nos ha dado premios y alegrías que celebramos por todo lo alto.
- La noche de la «plantà», pura magia: Para mí, una de las mejores noches es la del 20 de junio. Ver llegar las piezas, el caos organizado, y cómo ese gigante de cartón y madera se pone en pie poco a poco… es un momento que te pone los pelos de punta.
Ochenta y cinco años dando guerra (1940-2025)
Nacimos en 1940, del sueño de unos cuantos vecinos que querían que la fiesta grande de Alicante llegara a esta parte del barrio. Y vaya si lo consiguieron.
- Los primeros años de fuego: Las primeras décadas fueron de mucho trabajo, pero también de muchas risas. Los más veteranos todavía cuentan batallitas de cómo eran aquellas hogueras, con más ingenio que dinero, pero con una ilusión que movía montañas.
- Nuestros momentos de gloria: Hemos tenido años muy buenos, de esos de recoger premios y de ver a nuestras bellezas llegar a lo más alto. Que una chica de tu barrio sea Dama del Foc o incluso Bellea del Foc es un orgullo que no se puede describir.
- Un futuro que promete: Lo mejor es ver a los críos de la comisión infantil. Vienen pisando fuerte y con unas ganas que aseguran que tenemos fiesta para otros 85 años como mínimo.
Cómo vivimos la fiesta en Los Ángeles
Si vienes por el barrio en Hogueras, no te limites a mirar el monumento. La verdadera fiesta está en la calle, ¡así que anímate y participa!
- La vida en el racó: Aquí es donde pasa todo. La charanga empieza a tocar y es imposible no moverse. Las cenas son de «sobaquillo», que significa que cada uno trae algo y al final montamos un banquete increíble. El ambiente es súper familiar, te sentirás como en casa.
- Nuestras tradiciones: No solo vivimos en junio. Uno de los días más bonitos para nosotros es la procesión de Domingo de Ramos, cuando acompañamos a la Virgen de los Ángeles por las calles del barrio. Es una tradición muy nuestra.
- La noche de la «cremà»: el gran final: La noche del 24 de junio es una mezcla de alegría y pena. Ver arder la hoguera es un espectáculo increíble, un adiós al monumento que nos ha acompañado durante días. Y cuando las llamas se apagan, llega el mejor momento para muchos: la «banyà». ¡Ojo, que los bomberos no se andan con chiquitas y te empapan de arriba a abajo!