Dehesa de Campoamor pertenece al municipio de Orihuela, uno de los más extensos y con más historia de toda la Comunitat Valenciana. Orihuela fue ciudad episcopal, tiene catedral gótica y un patrimonio barroco notable, pero Dehesa de Campoamor es otra cosa: una urbanización que creció a partir de los años sesenta y setenta del siglo pasado orientada al turismo residencial. Eso explica su fisonomía: chalets, apartamentos, calles amplias y una trama urbana pensada para el verano más que para el día a día de un pueblo histórico.
El nombre hace referencia al poeta Ramón de Campoamor, que vivió en esta zona de la comarca del Bajo Segura durante parte de su vida. Hay una estatua suya en la zona y varios elementos que recuerdan su vinculación con el territorio, aunque hoy pocos visitantes relacionan la playa con el autor de las Doloras. Ese contraste entre historia literaria y urbanización veraniega es, en cierta forma, parte del carácter del lugar.
Las fiestas de referencia son las que organiza el propio municipio de Orihuela: la Semana Santa de Orihuela ciudad, declarada de Interés Turístico Internacional, y las fiestas de Moros y Cristianos de las pedanías del interior. En la costa, el calendario festivo se anima en verano con verbenas, mercados nocturnos y actividades en la playa, sin el peso de la tradición que tienen los pueblos del interior. Es un ambiente más de chiringuito y noche de verano que de procesión solemne, y eso también tiene su público.
La comarca del Bajo Segura, a la que pertenece Orihuela, tiene una identidad gastronómica y cultural muy marcada por la influencia murciana, lo que la diferencia notablemente de la Marina o el Comtat. El acento, la comida, la manera de relacionarse: todo tiene ese carácter fronterizo entre dos comunidades que hace a esta zona diferente al resto de la provincia.