La Ciudad de la Luz, el complejo de estudios cinematográficos ubicado en Alicante que durante años fue uno de los más grandes de Europa, tiene nueva dirección. El Consell de la Generalitat Valenciana ha optado por un perfil jurídico y administrativo para liderar la Sociedad de Proyectos de Transformación Digital (SPTD), el ente público que gestiona las instalaciones. La elegida es Carmen Alfonso, abogada, que asume el cargo en un contexto marcado por la reducción presupuestaria y por una agenda de retos que trasciende la producción audiovisual.
El nombramiento llama la atención precisamente por el perfil elegido. Frente a opciones más vinculadas al sector audiovisual o a la gestión cultural, la Generalitat apuesta por una figura con formación y experiencia jurídica y administrativa. Esa decisión refleja, en parte, la naturaleza actual de los desafíos que afronta la institución: más ligados a la gestión, la transformación digital y el encaje presupuestario que a la captación de grandes producciones de cine.

Qué es la SPTD y qué gestiona
La Sociedad de Proyectos de Transformación Digital es la entidad pública de la Generalitat Valenciana bajo cuyo paraguas se encuadra Ciudad de la Luz. Su nombre actual ya da pistas sobre la evolución del organismo: lo que nació con una vocación claramente cinematográfica ha ido ampliando su ámbito hacia proyectos de digitalización y transformación tecnológica vinculados a la administración autonómica.
Ciudad de la Luz fue inaugurada en 2005 y llegó a albergar producciones de gran envergadura internacional. Sin embargo, su historia ha estado marcada por controversias relacionadas con las ayudas públicas recibidas, que derivaron en un conflicto con la Unión Europea por considerarlas incompatibles con la normativa de competencia. Ese episodio condicionó durante años la actividad del complejo y obligó a redefinir su modelo de funcionamiento.
Un presupuesto más ajustado como punto de partida
Uno de los elementos más relevantes del contexto en el que Carmen Alfonso inicia su mandato es la reducción presupuestaria. La noticia no detalla las cifras concretas, pero sí apunta que la nueva dirección asume el cargo con menos recursos económicos que en etapas anteriores. Eso implica tomar decisiones sobre prioridades, optimizar el uso de las instalaciones y buscar fórmulas que permitan mantener la actividad con márgenes más estrechos.
En este escenario, el perfil jurídico de la nueva directora puede resultar especialmente útil para navegar los aspectos contractuales, regulatorios y administrativos que acompañan a cualquier proceso de ajuste o reorientación institucional.
Retos más allá del cine
El titular de la noticia original subraya que los retos de Ciudad de la Luz van «más allá del cine». Esa frase condensa bien la situación actual del complejo. Las instalaciones siguen siendo un activo relevante para la provincia de Alicante, pero su futuro pasa por diversificar usos y encontrar nuevas formas de generar valor, ya sea a través de la transformación digital, la formación, los eventos o la colaboración con el sector privado.
Alicante es una ciudad con una agenda cultural y de ocio activa durante todo el año. Iniciativas como las Fogueres Culturals 2026, con música, folklore y tradición, o eventos de gran proyección como el Concurso Internacional de Fuegos Artificiales de las Hogueras de San Juan 2026 muestran la capacidad de la ciudad para atraer público y generar actividad. En ese ecosistema, un espacio como Ciudad de la Luz podría encontrar nuevos encajes si logra articular una propuesta más abierta y conectada con la vida cultural de la provincia.
El peso histórico del complejo para Alicante
Más allá de los vaivenes institucionales, Ciudad de la Luz forma parte del imaginario reciente de Alicante. Durante sus años de mayor actividad, el complejo generó empleo directo e indirecto, atrajo profesionales del sector audiovisual y puso el nombre de la ciudad en el mapa de las grandes producciones europeas. Películas rodadas allí circularon por festivales internacionales y contribuyeron a proyectar una imagen de Alicante como destino capaz de albergar proyectos de gran escala.
Recuperar parte de ese impulso, aunque sea en un formato diferente y con recursos más limitados, es uno de los desafíos implícitos que afronta la nueva dirección. La apuesta por un perfil gestor sugiere que la prioridad inmediata es ordenar la casa antes de pensar en grandes proyectos de captación.
Qué puede esperar Alicante de este cambio
Para los vecinos y para quienes siguen la actualidad económica y cultural de la provincia, el nombramiento de Carmen Alfonso es una señal de que la Generalitat quiere estabilizar la gestión de la SPTD antes de definir una nueva hoja de ruta más ambiciosa. No se trata de un anuncio de nuevas producciones ni de inversiones adicionales, sino de un relevo en la dirección con un perfil orientado a la solidez administrativa.
Lo que ocurra en los próximos meses con Ciudad de la Luz dependerá en buena medida de cómo la nueva directora afronte la negociación presupuestaria, la relación con los posibles usuarios de las instalaciones y la capacidad de la SPTD para articular proyectos de transformación digital que justifiquen su existencia más allá del ámbito audiovisual.
Alicante tiene recursos culturales, turísticos y festivos de primer nivel. Si Ciudad de la Luz logra conectar con ese ecosistema de forma coherente, el complejo podría recuperar parte de su relevancia para la ciudad. Por ahora, el primer paso es una gestión ordenada y eficiente en un contexto de ajuste.