La fiesta de barrio
El origen de la llama en Carolinas
Toda gran historia tiene un punto de partida, y la de esta hoguera nos lleva a un caluroso verano de 1983. Imagínate la escena: un grupito de vecinos, con ese gusanillo festero que nos corre por la sangre a los alicantinos, deciden que su trocito de Carolinas merece tener su propia comisión. Dicho y hecho. Según cuentan los que lo vivieron, el 16 de agosto de 1983, once valientes encendieron la mecha de lo que hoy es una de las comisiones más queridas.
Lo que empezó como una aventura de barrio, con más ilusión que otra cosa, fue cogiendo fuerza año tras año. De ser una pequeña hoguera, ha pasado a ser un nombre que suena con respeto en el mundillo de la fiesta, un ejemplo de cómo el cariño y la constancia siempre dan sus frutos.
Monumentos que dejan huella
Aquí no vas a encontrar los presupuestos millonarios de la Categoría Especial, pero es que el valor de la Hoguera Doctor Bergez-Carolinas reside en otra cosa. Su magia, y te lo digo por experiencia, está en su apuesta por monumentos con alma, con esa crítica social afilada y una estética que siempre te saca una sonrisa. No es casualidad que se lleven tantos premios de crítica, porque aquí importa tanto el arte como lo que se cuenta.
El día que un ninot se dio un chapuzón
Si hay una anécdota que define el espíritu de esta gente, es la que liaron en 2018. Ese año, dejaron a todo Alicante con la boca abierta al presentar el primer ninot infantil de la historia metido en el agua. Sí, como lo estás leyendo. La obra, del artistazo Sergio Gómez Ferrer, se llamaba «Ay, mare nostrum» y era una auténtica preciosidad.
Pero era mucho más que eso. Era un grito silencioso para proteger nuestro mar, una forma súper original de pedir que cuidemos la posidonia del Mediterráneo. Un detallazo que demuestra que las Hogueras son mucho más que fiesta. ¡Hay que quitarse el sombrero!
Años de gloria y premios
El trabajo bien hecho siempre tiene recompensa, y el palmarés de Doctor Bergez-Carolinas lo demuestra. Aunque no te voy a soltar la lista completa, hay éxitos que hay que celebrar. En los últimos años, con artistas como Joaquín Rubio, han dado en el clavo varias veces.
Por ejemplo, en 2025 se llevaron a casa el primer premio y el de mejor crítica en su categoría con «Fungi», un monumento que era una pasada. Estos triunfos, sobre todo en la hoguera infantil, demuestran que no hace falta ser el más grande para ser uno de los mejores.
Más que una hoguera, un punto de encuentro
Ir a ver la Hoguera Doctor Bergez-Carolinas es vivir la fiesta de verdad. El ambiente es súper familiar, muy de aquí. El «racó» se llena de vecinos, de risas, de música y de esa alegría que te contagia sin que te des cuenta.
Es el planazo perfecto si quieres huir de las masas del centro y ver cómo vivimos las Hogueras los alicantinos. Te lo digo de corazón: aquí te sentirás uno más de la familia.
- El ambiente es familiar y muy cercano.
- La calle se convierte en una fiesta de vecinos.
- Perfecto para sentir el pulso real de las Hogueras.
Consejos para visitar la Hoguera Doctor Bergez-Carolinas
Para que no te pierdas, aquí van unos consejillos de amigo:
- ¿Dónde está? La plantan en la calle Doctor Bergez, en pleno barrio de Carolinas Altas. No tiene pérdida y la zona es genial.
- ¿Cuándo voy? Mi recomendación es que vayas dos veces. Una por la mañana, para disfrutar de los detalles del monumento con la luz del día. Y otra por la noche, para vivir el ambientazo del racó. Ojo, que por la noche se lía una buena.
- Y después, ¿qué? Ya que estás por Carolinas, métete en cualquier bar de los de toda la vida y tómate algo. Es la guinda perfecta para un día de Hogueras auténtico.