La fiesta de barrio
Una historia forjada a fuego: los orígenes de la Foguera de San Fernando
Para encontrar las raíces de esta comisión tan emblemática, tenemos que volver a los locos años 30, cuando el sueño de unos pocos alicantinos empezaba a tomar forma de monumento.
Los primeros pasos en los años 30
La Foguera de San Fernando plantó sus primeros monumentos en esa década, llenando de arte y de esa sátira tan nuestra la entonces Plaza de San Antonio. Desde el minuto uno, demostró que no había venido a pasar el rato. Su carácter innovador se notó enseguida. ¿Un ejemplo? La hoguera de 1931, «El triunf del séptim art» del artista Melchor Aracil, que se convirtió en la primera de la historia en tener luz eléctrica propia. Imagínate el momentazo: la estrella que coronaba el remate se iluminó en mitad de la noche. Para la época, fue un avance increíble y una señal de que la fiesta apuntaba muy alto.
Un hito para la historia: el primer ninot indultado
Pero si hay un momento que, para mí, define la grandeza de la Hoguera San Fernando, ese es el de 1940. Aquel año, con el monumento «La festa del poble» del artista Juan Esteve, pasó algo que cambiaría para siempre una de las tradiciones más bonitas de la fiesta.
Una de sus figuras, un músico entrañable conocido como el «dulzaneiro talento», gustó tanto, pero tanto, que por votación popular se decidió salvarlo de las llamas. Y así, sin más, se convirtió en el primer ninot indultat de la historia de las Hogueras. Gracias a ese gesto, hoy podemos ver esa pieza en el Museo de Hogueras, un hito que dio comienzo a esa costumbre que, cada año, nos llena de nervios y esperanza a todos los festeros.
El arte efímero que define un barrio
A lo largo de casi un siglo, la placita de San Fernando ha sido un museo al aire libre, un escaparate de creatividad que se esfuma y renace cada junio.
Monumentos que han dejado huella
Por aquí han pasado artistas enormes, dejando monumentos que son parte de la memoria de Alicante. Desde la crítica más afilada hasta la fantasía más increíble, las hogueras de San Fernando siempre han sabido contar lo que pasaba en la calle. Monumentos como «Frutos de Paz» (1934) o «Campanes al vent» (1998) son solo pequeñas pinceladas de una trayectoria que es una pasada.
La cantera del futuro: la hoguera infantil
Una fiesta sin niños es una fiesta sin futuro, y eso en San Fernando lo tienen clarísimo. Por eso, la comisión infantil es sagrada. Cada año, al lado del monumento grande, plantan una hoguera infantil que es una maravilla de color e ingenio. Es la mejor forma de que los más pequeños se enamoren de la festa y de que la llama siga viva, por lo menos, otros cien años más.
Más que un monumento: la vida de la comisión
Pero ojo, que la Hoguera de San Fernando es mucho más que el cartón piedra que arde el 24 de junio. Es el motor que mueve al barrio los 365 días del año.
El corazón del barrio durante todo el año
El currazo de los foguerers y barraquers es increíble. Se pasan meses organizando de todo: loterías, presentaciones, comidas… todo para poder pagar el sueño de plantar su monumento. Su racó en fiestas es el epicentro de todo, donde te encuentras a los amigos y compartes la pasión por Alicante. Si de verdad quieres saber lo que son las Hogueras, tienes que vivirlas en un barrio como este, es la forma más auténtica.
Nuestras representantes: Belleas y Damas de Honor
Como cada comisión, San Fernando elige cada año a sus reinas de la fiesta: la Bellea adulta e infantil, y sus Damas de Honor. Ellas son la cara visible, las embajadoras que llevan el nombre del barrio con un orgullo que emociona en cada acto oficial.
Visita la Foguera de San Fernando
Si te ha picado la curiosidad y quieres vivir la magia de esta comisión, te cuento cómo encontrarla.
¿Dónde se planta el monumento?
La Hoguera de San Fernando se planta, como no podía ser de otra manera, en el corazón del barrio, muy cerca de la Plaza de la Pipa. Durante los días grandes, del 20 al 24 de junio, esas calles son una fiesta continua, con su música, su gente y ese olor a pólvora que tanto nos gusta. De verdad, acércate a verla, es una parada obligatoria en cualquier ruta fogueril que se precie.