El informe Destrucción a toda costa 2026, publicado por Greenpeace, vuelve a poner el foco sobre el litoral de la provincia de Alicante. En su edición de este año, la organización ecologista identifica tres enclaves concretos como ejemplos de presión urbanística y deterioro ambiental en la costa: la Albufereta de Alicante, los proyectos de rascacielos en Torrevieja y el PAI de Lliber, en la comarca de la Marina Alta.
Este informe, que Greenpeace elabora con periodicidad anual, analiza el estado de los litorales españoles y documenta actuaciones que, a juicio de la organización, comprometen el equilibrio ecológico y paisajístico de la franja costera. La presencia de tres puntos alicantinos en la edición de 2026 refleja la intensidad del debate urbanístico que afecta a buena parte de la costa de la provincia.

Qué señala el informe sobre la Albufereta de Alicante
La Albufereta es uno de los espacios naturales más próximos al centro urbano de Alicante. Se trata de una zona húmeda litoral que ha convivido históricamente con la presión del crecimiento urbano de la ciudad. Greenpeace la incluye en su informe como un enclave que requiere atención, aunque los detalles concretos de las actuaciones señaladas deben consultarse en el documento original para no atribuir afirmaciones no verificadas.
La Albufereta se sitúa en el extremo norte de la bahía de Alicante, muy cerca del puerto de Alicante y del casco urbano, lo que la convierte en un espacio especialmente vulnerable a la expansión residencial y turística. Su valor ecológico como zona de paso para aves migratorias y como hábitat costero ha sido reconocido en distintos instrumentos de protección ambiental a lo largo de los años.
Los rascacielos de Torrevieja, bajo la lupa ecologista
Torrevieja aparece en el informe en relación con proyectos de edificación en altura en su franja litoral. La ciudad del sur de la provincia lleva años siendo objeto de debate urbanístico, con propuestas de construcción que han generado controversia entre vecinos, colectivos ecologistas y administraciones. Greenpeace los incluye entre los casos que considera problemáticos para la preservación del paisaje costero y el acceso público al litoral.
El municipio, conocido por sus lagunas de sal y su microclima particular, atrae cada año a miles de visitantes y residentes europeos. La tensión entre el desarrollo inmobiliario y la conservación de sus valores naturales y paisajísticos es un debate que no es nuevo en Torrevieja, pero que el informe de 2026 vuelve a situar en primer plano.
El PAI de Lliber y la presión sobre la Marina Alta
El tercer punto señalado por Greenpeace se encuentra en Lliber, un pequeño municipio del interior de la comarca de la Marina Alta, próximo a la costa de Jávea y Moraira. El PAI —Programa de Actuación Integrada— al que hace referencia el informe representa un tipo de instrumento urbanístico que permite el desarrollo de suelo para uso residencial o turístico.
La Marina Alta es una de las comarcas con mayor presión inmobiliaria de toda la Comunitat Valenciana, impulsada en parte por la demanda de vivienda por parte de ciudadanos europeos y por el atractivo turístico de su costa. Quienes visitan la zona pueden conocer mejor el entorno natural y costero de esta comarca a través de recursos como las playas, calas y miradores de Moraira en la Costa Blanca, un territorio que forma parte del mismo contexto geográfico que ahora señala Greenpeace.
Un debate recurrente en la costa alicantina
La provincia de Alicante concentra algunos de los municipios con mayor densidad turística y residencial de España. La franja litoral, desde Dénia hasta Pilar de la Horadada, acumula décadas de desarrollo urbanístico intenso que ha transformado profundamente el paisaje costero. Informes como el de Greenpeace contribuyen a mantener vivo el debate sobre los límites del crecimiento y la necesidad de proteger los espacios naturales que aún permanecen relativamente intactos.
Las administraciones locales y autonómicas tienen competencias directas sobre el planeamiento urbanístico y la gestión del litoral, aunque la Ley de Costas estatal también establece restricciones sobre la franja de dominio público marítimo-terrestre. La interacción entre estos marcos normativos y los intereses económicos locales es uno de los ejes del conflicto que el informe pone de manifiesto.
Qué puede tener en cuenta el lector
Para quienes visitan o residen en Alicante y sus alrededores, este tipo de informes ofrece una perspectiva útil sobre el estado ambiental del territorio. Conocer qué espacios están bajo presión permite valorar mejor su visita y contribuir a un turismo más consciente con el entorno.
Si planeas acercarte a la Albufereta, a la costa de Torrevieja o a la Marina Alta, es recomendable informarse sobre los espacios protegidos de cada zona y respetar los accesos y señalizaciones establecidos. El litoral alicantino ofrece entornos de gran valor natural que merecen ser disfrutados con responsabilidad.
Para quienes quieran explorar otros rincones de la ciudad de Alicante más allá del debate urbanístico, el catálogo de lugares que ver en Alicante recoge una selección de espacios, monumentos y puntos de interés de la capital.
Un informe que sitúa a Alicante en el mapa del debate costero nacional
La inclusión de tres enclaves alicantinos en el informe Destrucción a toda costa 2026 no es un hecho menor. Refleja que la provincia sigue siendo uno de los territorios donde la tensión entre desarrollo y conservación del litoral es más visible a escala nacional. El documento de Greenpeace no tiene carácter vinculante, pero sí influye en la opinión pública y en el debate político sobre la gestión de la costa.
La noticia llega en pleno verano, cuando el litoral alicantino recibe su mayor afluencia de visitantes y cuando las consecuencias del modelo turístico y residencial son más perceptibles sobre el territorio.