Los arenales sumergidos de la playa de San Juan albergan una función ecológica que hasta ahora no había sido documentada con esta claridad: actúan como zona de cría y refugio para ejemplares juveniles de raya pastinaca (Dasyatis pastinaca). Así lo ha confirmado un equipo vinculado a la Universidad de Alicante tras una jornada de trabajo en la que participaron voluntarios y en la que se identificaron más de 40 individuos jóvenes de esta especie, además de otros animales como el águila marina.
El hallazgo no solo tiene interés científico. Sitúa a una de las playas más frecuentadas de la ciudad en el centro de un debate sobre compatibilidad entre uso turístico y conservación marina, y abre preguntas relevantes sobre cómo conviven bañistas y fauna en el litoral alicantino durante los meses de mayor afluencia.

Qué es la pastinaca y por qué importa encontrarla aquí
La pastinaca es una raya de tamaño medio muy presente en el Mediterráneo occidental. Se mueve habitualmente por fondos arenosos y fangosos en aguas someras, donde se entierra parcialmente para descansar o cazar. Su aguijón caudal, venenoso, puede causar heridas dolorosas si se pisa accidentalmente, aunque los encuentros graves son poco frecuentes cuando se camina con precaución en la orilla.
Que los arenales de la playa de San Juan funcionen como zona de cría para ejemplares juveniles es un dato relevante desde el punto de vista ecológico. Las áreas de nursery, como se denominan técnicamente, son fundamentales para la supervivencia de muchas especies marinas: ofrecen alimento, protección frente a depredadores y condiciones ambientales adecuadas para el desarrollo de los individuos más jóvenes. Perder o degradar estas zonas puede tener consecuencias directas sobre las poblaciones adultas.
Cómo se realizó la identificación
La jornada contó con la participación de voluntarios que colaboraron en la detección y registro de los ejemplares. En una sola salida se contabilizaron más de 40 rayas juveniles, una cifra que los investigadores consideran significativa para confirmar el uso habitual de esta zona como guardería. También se registró la presencia del águila marina, otro elasmobranquio que comparte hábitat en fondos similares.
Este tipo de metodología participativa, que combina la capacidad de observación de voluntarios con el criterio científico del equipo investigador, es cada vez más habitual en estudios de biodiversidad costera. Permite cubrir áreas más amplias y generar datos que serían difíciles de obtener solo con personal especializado.
Qué implica para la playa de San Juan y su entorno
La playa de San Juan es uno de los tramos de litoral más visitados de la provincia durante el verano. Su longitud, sus accesos y su infraestructura de servicios la convierten en destino habitual tanto para residentes como para turistas. La confirmación de que sus fondos albergan una zona de cría activa añade una dimensión nueva a la gestión de este espacio.
Por el momento, la noticia no implica restricciones de acceso ni cambios en el uso de la playa. Sin embargo, el conocimiento de esta realidad puede influir en futuras decisiones de gestión costera, en los planes de vigilancia de la zona y en la información que se facilita a los bañistas sobre la fauna que pueden encontrar en el agua.
Para quienes visitan la costa alicantina en verano, conviene recordar que la presencia de rayas en fondos arenosos es habitual en el Mediterráneo. La recomendación general es arrastrar los pies al caminar por zonas poco profundas con arena, lo que permite alertar a los animales antes de pisarlos.
El litoral alicantino como espacio de biodiversidad
Este hallazgo se enmarca en una tendencia más amplia de reconocimiento del valor ecológico del litoral alicantino más allá de su función turística. Las praderas de posidonia, los fondos rocosos y los arenales someros de la costa alicantina albergan una biodiversidad significativa que coexiste, no siempre sin tensiones, con la intensa actividad humana de los meses estivales.
La zona costera que va desde la playa de San Juan hacia el norte conecta con otros tramos del litoral provincial que también concentran interés natural y turístico. Las playas de Orihuela próximas a San Juan, La Glea y La Zenia forman parte de un litoral continuo con características ambientales similares, lo que sugiere que la función de guardería podría no limitarse exclusivamente al tramo estudiado.
Más al norte, el litoral de la Marina Alta también concentra espacios de alto valor natural. Las playas y calas de Moraira en la Costa Blanca son otro ejemplo de cómo el turismo y la biodiversidad marina conviven en la costa alicantina, con fondos que igualmente albergan fauna característica del Mediterráneo.
Por qué este tipo de investigación es relevante para Alicante
La implicación de la Universidad de Alicante en el estudio del litoral local es un activo para la ciudad. La investigación aplicada al entorno costero permite tomar decisiones de gestión más informadas, mejorar la señalización e información para visitantes y, en última instancia, proteger los recursos naturales que también sostienen la actividad turística.
Conocer qué ocurre bajo la superficie de las playas más concurridas no es un dato menor. Es la base para compatibilizar el disfrute del litoral con su conservación a largo plazo, algo que interesa tanto a quienes viven en Alicante como a quienes la visitan cada verano.