Plaza es uno de esos municipios del interior alicantino cuya historia está ligada a la tierra, a la agricultura y a las comunidades rurales que han poblado el Vinalopó durante siglos. Su origen, como el de muchos pueblos de la comarca, se asienta sobre una economía agraria basada en el cultivo de la vid, el almendro y el olivo, actividades que han definido el paisaje y el carácter de sus habitantes durante generaciones.
Las fiestas patronales son, sin duda, el momento álgido del año en Plaza. Como en todos los pueblos de la provincia, las fiestas en honor al patrón o patrona congregan a vecinos, emigrantes que regresan al pueblo y visitantes de localidades cercanas. Hay música, baile, procesiones y esa mezcla de devoción y celebración que tan bien sabe hacer la gente alicantina. Si tienes oportunidad de coincidir con las fiestas patronales, no lo dudes.
La comarca del Vinalopó Medio aporta también un contexto cultural rico: la influencia morisca en la arquitectura y la toponimia, la huella cristiana en sus iglesias y ermitas, y un patrimonio inmaterial que se transmite de generación en generación. En Plaza, como en sus municipios vecinos, se nota ese poso de historia compartida que hace que la gente se sienta profundamente ligada a su tierra.
El calendario festivo local sigue los ritmos del santoral católico y de las tradiciones agrícolas. La Semana Santa, las fiestas de verano y las celebraciones de otoño marcan el año en el pueblo, con actividades que implican a toda la comunidad y que son, ante todo, para los propios vecinos.