Parcent forma parte de la comarca de la Marina Alta, una zona donde la huella morisca es todavía perceptible en la toponimia, en la arquitectura de los cascos antiguos y en algunos cultivos tradicionales. El municipio tiene origen árabe y su nombre deriva del árabe barcant, aunque las referencias documentales más precisas son ya del periodo cristiano tras la reconquista del siglo XIII. Como la mayoría de pueblos del interior comarcal, vivió el drama de la expulsión de los moriscos en 1609, lo que dejó el territorio prácticamente despoblado durante décadas.
Las fiestas mayores de Parcent se celebran en honor a la Natividad de Nuestra Señora, en septiembre, con actos tradicionales que incluyen música, danzas y los elementos festivos típicos de los pueblos valencianos de interior: no hay moros y cristianos aquí, pero el ambiente festivo con la plaza mayor como epicentro tiene su propio carácter. En agosto se celebran también fiestas populares con más participación de los residentes extranjeros que han hecho del municipio su residencia habitual, un perfil de habitante muy presente en toda la Marina Alta.
Precisamente esa convivencia entre la población local valenciana y una comunidad de europeos del norte —británicos, alemanes, holandeses— que lleva décadas instalada en el valle del Jalón le da a Parcent un ambiente peculiar, más cosmopolita de lo que su tamaño sugiere. No es raro escuchar inglés o alemán mientras tomas un café en la plaza. El valenciano sigue siendo lengua cotidiana entre los vecinos de toda la vida.
El calendario agrícola marca el ritmo real del pueblo: la floración de los almendros en febrero convoca visitantes de toda la provincia, y la vendimia de septiembre activa las bodegas cooperativas del valle. Son esos momentos, más que ningún evento organizado, los que mejor definen la identidad de Parcent.