La fiesta de barrio
Un origen ligado al corazón de la ciudad
Nacida con la fiesta: la plantà de 1929
Para entender la importancia de esta foguera, hay que subirse a una máquina del tiempo y viajar a los mismísimos inicios de la fiesta. Esta comisión forma parte del selecto y valiente grupo de fundadoras, de esas que apostaron por el arte y el fuego desde 1929. Su primer monumento, con un lema tan alicantino como «Memorias de un devorador de arroces», ya dejaba claro que lo suyo iba a ser contar historias de la terreta con gracia y crítica, algo que se convertiría en el alma de las Hogueras.
La plaza de España: un escenario de primera
¿Y qué me dices de su ubicación? Plantar en la confluencia de la calle Calderón con la Plaza de España es jugar en primera división. Es un escenario privilegiado, un cruce de caminos por el que pasan miles de alicantinos y turistas. Su presencia allí es una de esas señales que gritan que, ahora sí, les Fogueres han vuelto a casa.
El hito que la hizo leyenda: tres Belleas del Foc seguidas
Si hay algo que convierte a esta comisión en leyenda, es un logro que, a día de hoy, nadie ha podido igualar. Ojo al dato, porque es historia pura de la fiesta: es la única hoguera que ha conseguido que una de sus comisionadas fuera elegida Bellea del Foc durante tres años consecutivos. ¡Tres años seguidos en lo más alto! Aquella gesta irrepetible tuvo estas protagonistas:
- María Rosario Álvarez (1965)
- María del Carmen Martínez (1966)
- Pepita Mira (1967)
Casi se puede sentir la emoción que debió de vivirse en el distrito durante aquellos años. Es un hito que demuestra el compromiso y el carisma de su gente.
Una cantera de reinas para la fiesta
Pero la cosa no quedó ahí. La comisión ha regalado a Alicante otras dos máximas representantes, confirmándose como una auténtica cantera festera: Inmaculada Gertrudis (1974) y Cristina Zapata (1982). Tener un palmarés así no es casualidad; es el resultado de décadas de trabajo y de amor por la fiesta.
Un museo de arte en la calle: monumentos que dejaron huella
De la crítica de los años 30 al arte de hoy
A lo largo de casi cien años, sus monumentos han sido un espejo de Alicante. Nos encanta bucear en los archivos y ver cómo, desde el principio, usaban la sátira con mucho ingenio. Un ejemplo genial es la hoguera de 1934, «Alicante, eterna primavera». Por un lado, presumía de nuestro clima para atraer turistas, pero por otro, metía el dedo en la llaga criticando los edificios ruinosos que afeaban la ciudad. ¡Eso es espíritu de Hogueras! Artistas de la talla de Francisco Muñoz o Vicente Martínez Aparici han plantado aquí, dejando su sello y evolucionando con los tiempos.
Los monumentos que nos hacen soñar hoy
Pero esta hoguera no vive del pasado. Sigue dando guerra y siendo un referente. Sus apuestas más recientes, como «Oz» (2023) o «Pompeya» (2024), son una maravilla que demuestran que siguen buscando la originalidad y la calidad. Y el esfuerzo tiene recompensa: en 2023 se llevaron el primer premio de su categoría, un trofeo que dice mucho de su gran estado de forma.
Vivir la hoguera Calderón: más allá del cartón piedra
El racó: el alma del distrito
En Hogueras, la Plaza de España se transforma. Para nosotros, una de las mejores experiencias es pasarse por el racó de la Foguera Calderón de la Barca. Se convierte en un hervidero de gente, de música y de buen rollo. Picar algo allí es la mejor forma de sentir la fiesta desde dentro, de contagiarse de la pasión con la que viven estos días.
Cuidando el futuro de la fiesta
Una hoguera con tanta historia sabe que sin cantera no hay futuro. Por eso, siempre han mimado su monumento infantil y la participación de los más pequeños. Verlos activos en certámenes y otros eventos demuestra que esto es una gran familia, una comisión viva que asegura que la llama de la tradición siga ardiendo muchos años más.