La fiesta de barrio
El origen de la fiesta: ¿y esto de quemar monumentos de dónde sale?
Antes de que las Hogueras fueran Fiestas de Interés Turístico Internacional, ya había fuego. La tradición, como en casi todo el Mediterráneo, es de la época de nuestros tatarabuelos: en la noche más corta del año, la del solsticio, la gente sacaba a la calle los trastos viejos, los muebles rotos y les prendía fuego. ¿A quién no le suena? Era un ritual para purificar, para quemar lo malo y darle la bienvenida al verano con buen pie.
Esta costumbre tan nuestra fue evolucionando hasta que en 1928, un grupo de alicantinos visionarios, con José María Py a la cabeza, pensó: «Oye, ¿y si nos inspiramos en las Fallas de Valencia y montamos una fiesta oficial para atraer a la gente?». Así, ni más ni menos, nacieron las Fogueres de Sant Joan.
Si es tu primera vez, aquí una chuleta rápida:
- La «foguera» es el monumento de cartón y madera, lleno de sátira y arte. Una pasada verlo de cerca.
- La «barraca» y el «racó» son el alma de la noche. Son los espacios en la calle donde la gente de la hoguera se junta a cenar, bailar y compartir la fiesta. Si quieres vivir el ambiente, este es tu sitio.
Foguera Altozano: el corazón de la fiesta en el barrio
En el laberinto de calles que es Altozano, la fiesta tiene otro sabor. Te lo digo yo, que me las conozco casi todas. Aquí, la hoguera no es solo un monumento para la foto, es el punto de encuentro de familias y amigos que llevan toda la vida manteniendo viva la llama.
Un poco de la historia de la comisión
La Foguera de Altozano es el motor del barrio. No es solo una asociación que aparece en junio, es un pilar en la vida de la zona. Desde que se fundó, ha sido el centro de la fiesta aquí, un lugar donde los vecinos no solo celebran las Hogueras, sino que hacen barrio durante todo el año. Su historia es la del propio Altozano, la de su gente, y eso se nota en el ambiente.
El ambiente festero en Altozano: aquí se viene a disfrutar
Si de verdad quieres saber lo que son las Hogueras, tienes que pasarte por el racó de la Foguera Altozano. Allí es donde está el lío. Por la noche, las mesas se llenan, huele a cena de sobaquillo, suena la música y la alegría se contagia. Es un espacio abierto, muy familiar, donde da gusto estar y donde siempre te sientes bienvenido.
Durante esos días, el barrio es otro. El olor a pólvora de las mascletàs se mezcla con el de las planchas de los racós, y las calles, cortadas al tráfico, se convierten en un hervidero de gente, música y buen rollo. Aquí la fiesta es a pie de calle, muy auténtica.
Los monumentos de la Hoguera Altozano: arte que arde
Cada año, la gente de la comisión de Altozano se lo curra para plantar sus dos monumentos, el adulto y el infantil. Son obras de arte que duran un suspiro, cargadas de crítica, ingenio y un colorido que te deja con la boca abierta.
La foguera adulta: análisis y detalles
El monumento adulto es el protagonista, una estructura imponente que, a través de sus ninots, le saca punta a la actualidad con mucho humor. Yo te recomiendo que te tomes tu tiempo para mirarla bien, porque está llena de mensajes escondidos y detalles geniales.
Este año, la hoguera compite en la Sexta Categoría. Para que te hagas una idea, esto significa un esfuerzo enorme por parte de la comisión para sacar adelante un monumento de calidad con un presupuesto ajustado. ¡Un aplauso para ellos!
La foguera infantil: los futuros festeros
Al lado de la grande, siempre está su versión en miniatura, la foguera infantil. A mí, personalmente, me encantan. Suelen ser de cuentos, fantasía y son una auténtica monada. Representan el futuro de la fiesta, la cantera de niños que seguirán con la tradición.
Guía práctica para visitar la Hoguera de Altozano
¿Te pica la curiosidad? Si te animas a visitar la Foguera de Altozano, aquí van un par de consejos de amigo para que no te pierdas nada.
¿Cómo llego y dónde aparco?
La hoguera está en el meollo del barrio, así que mi consejo es que vengas en bus o te des un paseo. Aparcar en Hogueras es una locura, te lo digo por experiencia. Si vienes en coche sí o sí, busca por las calles más alejadas y prepárate para caminar. La caminata merece la pena, te lo aseguro.
¿Algo más que hacer por Altozano?
¡Claro que sí! Ya que vienes, descubre el barrio. Pásate por el Mercado Municipal de Altozano por la mañana, que tiene una vida increíble. La Plaza de Altozano es el sitio perfecto para tomarse un café y descansar. Para mí, la mejor hora para ver el monumento es por la mañana, con la luz del día. Por la noche, el plan es quedarse en el racó y vivir el ambiente.