El Ayuntamiento de Elche ha fijado en 170.000 euros el coste del derribo de la fachada del emblemático edificio Riegos El Progreso, una intervención que se realizará de forma manual y que se prolongará durante aproximadamente tres meses. La empresa adjudicataria es Obras y Servicios P. Selva, y los trabajos no comenzarán hasta después del periodo de fiestas, según ha informado Alicante Plaza.
La decisión supone un paso concreto en la gestión de un inmueble que ha centrado el debate urbanístico y patrimonial en Elche durante los últimos tiempos. El carácter manual del derribo, que implica una ejecución más lenta y controlada que una demolición mecánica convencional, explica en parte tanto el plazo de tres meses como el coste de la intervención.

Por qué se derriba solo la fachada y no el edificio completo
El hecho de que la actuación se limite a la fachada y no al conjunto del edificio es un detalle relevante. Este tipo de intervención parcial suele responder a criterios técnicos relacionados con el estado estructural del elemento afectado, o bien a decisiones urbanísticas que contemplan la conservación de otras partes del inmueble o del solar. En este caso, la fuente no detalla los motivos exactos de la demolición parcial, por lo que conviene esperar a que el Ayuntamiento de Elche ofrezca más información sobre el proyecto de conjunto.
Lo que sí queda claro es que la ejecución manual implica mayor precisión y menor impacto sobre el entorno inmediato, algo especialmente relevante si el edificio se encuentra en una zona con tráfico peatonal o con inmuebles colindantes que deban protegerse durante los trabajos.
Cuándo comenzarán las obras y cuánto durarán
El inicio de los trabajos se ha pospuesto expresamente hasta después de las fiestas. Este aplazamiento es habitual en municipios de la provincia de Alicante, donde el calendario festivo condiciona la planificación de obras públicas, especialmente en el entorno del casco urbano. En el caso de Elche, las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción, declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, concentran una actividad intensa en agosto que justifica retrasar intervenciones de esta envergadura.
Una vez iniciados los trabajos, la duración estimada es de tres meses, lo que situaría la finalización previsible en torno al otoño de 2025, aunque el plazo exacto dependerá del inicio efectivo de la intervención.
Quién ejecutará el derribo
La empresa adjudicataria es Obras y Servicios P. Selva, que asumirá la responsabilidad técnica de una demolición que, por su carácter manual, requiere una planificación detallada y personal especializado. Este tipo de contratos públicos en el ámbito local contribuyen también a la actividad del sector de la construcción en la provincia, un sector con peso significativo en la economía de la Comunitat Valenciana.
Desde AlicanteExplora seguimos de cerca las noticias sobre proyectos urbanos y de infraestructura en la provincia. Si te interesa conocer otras iniciativas que afectan al territorio, puedes consultar cómo la Diputación de Alicante financia proyectos contra la despoblación y para el empleo en distintos municipios de la provincia.
El edificio Riegos El Progreso y su valor en Elche
El nombre Riegos El Progreso remite a una empresa histórica vinculada al desarrollo agrícola e industrial de Elche, ciudad que durante décadas combinó la actividad del campo con la industria del calzado. Los edificios asociados a empresas de este tipo forman parte de la memoria urbana de muchos municipios de la provincia de Alicante, y su transformación o demolición suele generar debate entre quienes defienden la conservación del patrimonio industrial y quienes apuestan por la renovación del tejido urbano.
En este contexto, la decisión de actuar sobre la fachada de forma controlada y manual puede interpretarse como una solución de compromiso entre ambas sensibilidades, aunque la fuente no ofrece detalles sobre si existe algún proyecto de rehabilitación o nueva construcción asociado al solar.
Impacto para el entorno urbano y los vecinos
Una obra de estas características en el interior de un municipio como Elche puede generar afecciones temporales en la movilidad peatonal y rodada de la zona, así como molestias por ruido y polvo durante los trabajos. El carácter manual del derribo reduce, en principio, el impacto acústico y vibratorio respecto a una demolición mecánica, pero no lo elimina por completo.
Los vecinos y comerciantes del entorno deberán estar atentos a las comunicaciones municipales sobre posibles cortes de tráfico, restricciones de aparcamiento o medidas de seguridad perimetral que el Ayuntamiento de Elche establezca una vez comiencen los trabajos.
La provincia de Alicante vive un momento de intensa actividad en materia de rehabilitación y transformación urbana. Iniciativas como esta conviven con debates más amplios sobre el modelo de ciudad, el patrimonio industrial y la gestión del suelo. Si quieres estar al día de la actualidad local en Alicante y su provincia, puedes seguir la sección de actualidad de AlicanteExplora, donde recogemos las noticias más relevantes del territorio.
Qué conviene tener en cuenta
Si resides o trabajas en las inmediaciones del edificio Riegos El Progreso en Elche, es recomendable consultar los canales oficiales del Ayuntamiento de Elche para conocer el calendario exacto de inicio de las obras, las medidas de seguridad previstas y cualquier afección al tráfico o al aparcamiento en la zona. La duración estimada de tres meses implica que la intervención se extenderá durante un periodo significativo, por lo que la planificación previa puede facilitar la convivencia con las obras.
El coste de 170.000 euros para una demolición manual de fachada refleja la complejidad técnica de este tipo de intervenciones, que exigen mayor tiempo, personal y medidas de control que una demolición convencional. La adjudicación a una empresa local es también un dato relevante para entender cómo este tipo de contratos públicos repercuten en el tejido empresarial de la provincia.